Los martes son días que yo llamo largos. Pues el martes pasado al bajarme del trolebús que me deja a un par de cuadras de casa me percaté de que no traía conmigo una bolsa de plástico que contenía un libro que nada más anduve paseando todo el día y que me había costado 200 en la lagunilla. Es uno de esos libros de Diseño más o menos grande y con pastas gruesas de editorial Blume.
Pues así fue, al hechar a andar la calle me doy cuenta que solo cargaba mi maleta a un costado. De repente el recuerdo de la bolsa me sorprendio y me di cuenta que no sabía donde la había dejado. El recuerdo más claro que tenía era el haberme sentado en el pesero que baja de Constituyentes y haber recargado la bolsa en el respaldo de un asiento vacío al lado del que yo ocupe.
Así que pensé "Ni modo, ya fué el libro" pero como la verdad me dio mucho coraje, decidí darme una vuelta al posible paradero de donde salen los microbuses que tomo en la mañana para ir a la universidad. Subí a casa, me puse algo más cómodo y me salí en la bicicleta a toda velocida posible. Lo terrible es que era la mera hora del trafico por aca, onda 6 y media 7 de la noche.
Bajé por Sonora con rumbo a metro Chapultepec y justo en el cruce de Durango, como era de esperarse me encontré con Julio y a Joel enmedio del camellon, y pues como pasarme de largo, así que me detuve, salude y espere un poco a que parara la platica para disculparme y comentar mi apurada situación, solo me detenía a saludar y me iba a buscar mi libro. Y así hice, pero quede de pasar en cuanto resolviera la situación.
Así que llegue al paradero y mi plan era preguntar entre los choferes si alguien sabia de la bolsa con el libro o en su caso comentar al checador que preguntara y ofrecer alguna recompensa para el día siguiente, pues en ese momento no traía ni un pesito.
Pero al entrar veloz en ruedas a los paraderos veo un enorme corsel de metal que al frente de su carroceria lleva por nombre Yadira y recordé justo en ese instante que cuando subí al microbus donde posiblemente había dejado el libro noté que en el frente llevaba el nombre de Yadira y pensé "Se llama como mi amiga Yhadira no más que este no lleva H" y me sonreí.
Así que veo al conductor subirse, sentarse y meter llave para dar marcha al motor. Yo apurado me bajo de la bicicleta, la dejo caer en la banqueta, la gente me mira, corro y subo las escaleras antes del arranque y me acerco al conductor con el aliento cortado y le alcanzo a decir "oye compa no viste una bolsa con un libro..." Y de su costado saca la dichosa bolsa y me dice "¿esta?" "Siii" le respondo "oye mil gracias..oye te debo una recompensa no traigo nada de efec pero luego paso" y me contesta " No hay falla". Le sonrio y me bajó apurado. La gente me mira y ve una enorme sonrisa. Pongo la bolsa en el manublio de mi bici y me hecho a andar muy contento.
Ese martes por la noche tocó Cut Copy y allí me concontre con Yhadira, mi amiga de años y al saludarla la abracé con mucho entusiasmo, y no pude evitar decirle que ella me había hecho el día. Le conte la anecdota y bueno su nombre, aunque sin H era el mismo.
Parece que ando algo agotado y distraido, debe ser la marcha que se ha acumulado desde fin de año. Playa, libros y escritura, eso me calmara.
Pues así fue, al hechar a andar la calle me doy cuenta que solo cargaba mi maleta a un costado. De repente el recuerdo de la bolsa me sorprendio y me di cuenta que no sabía donde la había dejado. El recuerdo más claro que tenía era el haberme sentado en el pesero que baja de Constituyentes y haber recargado la bolsa en el respaldo de un asiento vacío al lado del que yo ocupe.
Así que pensé "Ni modo, ya fué el libro" pero como la verdad me dio mucho coraje, decidí darme una vuelta al posible paradero de donde salen los microbuses que tomo en la mañana para ir a la universidad. Subí a casa, me puse algo más cómodo y me salí en la bicicleta a toda velocida posible. Lo terrible es que era la mera hora del trafico por aca, onda 6 y media 7 de la noche.
Bajé por Sonora con rumbo a metro Chapultepec y justo en el cruce de Durango, como era de esperarse me encontré con Julio y a Joel enmedio del camellon, y pues como pasarme de largo, así que me detuve, salude y espere un poco a que parara la platica para disculparme y comentar mi apurada situación, solo me detenía a saludar y me iba a buscar mi libro. Y así hice, pero quede de pasar en cuanto resolviera la situación.
Así que llegue al paradero y mi plan era preguntar entre los choferes si alguien sabia de la bolsa con el libro o en su caso comentar al checador que preguntara y ofrecer alguna recompensa para el día siguiente, pues en ese momento no traía ni un pesito.
Pero al entrar veloz en ruedas a los paraderos veo un enorme corsel de metal que al frente de su carroceria lleva por nombre Yadira y recordé justo en ese instante que cuando subí al microbus donde posiblemente había dejado el libro noté que en el frente llevaba el nombre de Yadira y pensé "Se llama como mi amiga Yhadira no más que este no lleva H" y me sonreí.
Así que veo al conductor subirse, sentarse y meter llave para dar marcha al motor. Yo apurado me bajo de la bicicleta, la dejo caer en la banqueta, la gente me mira, corro y subo las escaleras antes del arranque y me acerco al conductor con el aliento cortado y le alcanzo a decir "oye compa no viste una bolsa con un libro..." Y de su costado saca la dichosa bolsa y me dice "¿esta?" "Siii" le respondo "oye mil gracias..oye te debo una recompensa no traigo nada de efec pero luego paso" y me contesta " No hay falla". Le sonrio y me bajó apurado. La gente me mira y ve una enorme sonrisa. Pongo la bolsa en el manublio de mi bici y me hecho a andar muy contento.
Ese martes por la noche tocó Cut Copy y allí me concontre con Yhadira, mi amiga de años y al saludarla la abracé con mucho entusiasmo, y no pude evitar decirle que ella me había hecho el día. Le conte la anecdota y bueno su nombre, aunque sin H era el mismo.
Parece que ando algo agotado y distraido, debe ser la marcha que se ha acumulado desde fin de año. Playa, libros y escritura, eso me calmara.

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