Hoy en otra sesión de acondicionamiento físico en el parque me puse a Tristeza y como siempre la sensación que me da esta magnífica banda de San Diego es la de estar escuchando la ejecución musical de una máquina.
Cuando los escucho me parece estar frente a una maquinaría perfecta y compleja donde cada una de las piezas forman grupos distintos entre ellas y generan elaborados mecanismos que a su vez conforman un sistema.
En lo mejor de tristeza no hay nada fuera de su lugar ni hace falta nada. Cada sonido, cada armonía, cada capa sobre capa, los muros construidos son impecables.
Los he visto en un par de ocasiones. La primera no les conocía en lo mínimo y en una pieza me hipnotizaron, cierto, perdí piso y después regrese. En la segunda los percibí aun más perfectos, quizás demasiado.
Dicen que ya hay nuevo disco. Muero de ganas de escucharlo y ojalá vengan a presentarlo. A grupos como ese es imposible cansarse de escucharlos y verlos en directo.
Y que decir, Jimmy Lavalle el alma detrás de The Album Leaf fue integrante de esta gran agrupación gringa.
Cuando los escucho me parece estar frente a una maquinaría perfecta y compleja donde cada una de las piezas forman grupos distintos entre ellas y generan elaborados mecanismos que a su vez conforman un sistema.
En lo mejor de tristeza no hay nada fuera de su lugar ni hace falta nada. Cada sonido, cada armonía, cada capa sobre capa, los muros construidos son impecables.
Los he visto en un par de ocasiones. La primera no les conocía en lo mínimo y en una pieza me hipnotizaron, cierto, perdí piso y después regrese. En la segunda los percibí aun más perfectos, quizás demasiado.
Dicen que ya hay nuevo disco. Muero de ganas de escucharlo y ojalá vengan a presentarlo. A grupos como ese es imposible cansarse de escucharlos y verlos en directo.
Y que decir, Jimmy Lavalle el alma detrás de The Album Leaf fue integrante de esta gran agrupación gringa.

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