miércoles, 25 de marzo de 2009

Tercera Semana Musical Parte 1

El buen Carlos soltó la siguiente expresión al tercer día del radar festival dentro del festival del centro que sucedió la semana pasada: "¡¡Esto ya se convirtió en una manda!!" y por ahí del jueves mi espalda me lo hizo entender.

RADAR
Este festival como ya había mencionado anteriormente o te sorprende o te decepciona. Mas bien genera a lo largo de todas les fechas en que ocurren las presentaciones de los artistas sentimientos encontrados.

Debí haber comenzado con Radar en la segunda semana musical pues como compré el abono tenía entradas para el concierto de Sunn O))) y Jazkamer, así como para la primera presentación de Ensamble Court Circuit y que decir que se antojo mucho asistir al espacio escultórico a escuchar a las Percusiones de Estrasburgo, pero Primal Scream y Radiohead me lo impidieron.

Ensamble Court Circuit
Así que dándole continuidad diaria a mi asistencia a eventos musicales el martes luché contra el cansancio en la sala Nezahualcoyotl para intentar educarme apreciando la música contemporanea interpretada por el Ensamble Court Circut: piezas sin melodía, donde se busca la sutileza de los microtonos generados por la cuidada interpretación y por momentos generando algunas estructuras sin orden aparente que sobrepuestas me recordaron a la musica de Steve Reich o Phillip Glass.

No era minimalismo, era algo que aunque leí en el programa no recuerdo que nombre lleva. El asunto me hizo reflexionar acerca de la búsqueda que el hombre hace más allá cuando lo conocido y establecido le queda pequeño. Ese placer que existe en entender algo que ni siquiera se habia pensado ni se conocía. Que difícil fué luchar contra el cansancio y además lo bueno fué que descubrí que no era el único que lo hacía.

Anderson, Bennink, Cohen y Ribot
Solo había escuchado hablar de Marc Ribot, sabía que es un guitarrista, que se mueve dentro del mundo del jazz, algo en los terruños de la libertad musical pero no le había oido nada musicalmente. Y que decir de mi ignorancia para con los demás músicos que esa noche se presentarían pero como digo, lo mejor de los conciertos es que están para eso, para conocer mejor al artista.

Llegué a buen tiempo al teatro de la ciudad y como era debído me encontré a toda la logia chopera,. Saludé con gusto e ingresé al recinto. Me tocó cuarta fila. Pocas veces he comprado boletos de tan cerca o tenido la suerte de que me toquen con un buen lugar, bueno este lo éra.

El evento comenzó puntual y los cuatro artistas que rebasaban los 50 años salieron muy sonrientes a darle caña a lo suyo. Sin tregua durante más de una hora: Bennink, una cabecita blanca que si fuera mi abuelo o tío lo adoraría, nos mostró como tener arriba de 50 y seguirse divirtiendo como un niño. Ribot, Anderson y Cohen muy en lo suyo, con mucho estilo y beneplácito.

Sonrientes por muchos momentos, los cuatro músicos buscaban individualmente en sus instrumentos los sonidos adecuados para ensamblar en conjunto estructuras organizadas y placenteras, generando a partir de un aparente caos un orden melódico. Yo no logré identificar las melodías que ejecutaron como covers de otros artistas. Eso me lo contaron mis colegas choperos.

A pesar del cansacio la energía que del escenario fluyó no me permitió cerrar una sola vez los ojos y dibujó en mi una sonrisa de felicidad, de satisfacción muy simililar a la que el júbilo de la gran revuelta sonora que se traían esos cuatro aguerridos le pusó en la cara a todos los asistentes al recital: público y músicos se sintieron mutuamente agradecidos.

A la salida me encontré con un amigo y nos fuimos al Bizarro a beber solo un par de cervezas que al otro día había que levantarse temprano.

Oren Ambarchi, La Orquesta Silenciosa y Christian Galarreta
La primera noche de ruiditos, como suelo llamarles yo a esas propuestas, no me decía gran cosa. A la Orquesta Silenciosa, comandada por un antaño chopero, la considero una propuesta descente dentro de la alternatividad sonora nacional, por que pongamoslo así lo alternativo ahora es todo aquello que no es indie.

Así siempre se uso el término alternativo, en la paleozoíca era de los noventas: alternativo era quien escuchaba a Dead Can Dance, Joy Division, Pixies, Stone Roses, Orbital, Massive Attack, Steve Reich, Brian Eno y demas artistas variopintos. Ahora que se difunde eso del arte sonoro y hasta los nuestros aqeuí en México tenemos, por cierto bastante malitos a excepción de los aquí mencionados, pues considero que eso es lo mas alternativo actualmente ante tal situación de prostitución del indie internacional.

Pero bueno las discusiones teoricas e historicas van en otro saco, acá estamos de ruditos, perdón, arte sonoro. Decia que La Orquesta me gusta y se lo he expresado personalmente a un par de sus integrantes. A Galarreta no le conocía y a Oren Ambarchi lo había escuchado sin darme cuenta.

Christian Galarreta
Todo comenzó con este peruáno que me gustó mucho, ruido, sonidos, frecuencias, manipulación sonora, experimentación, todo eso con una concurrencia raquítica y a buen volumen, ambas cosas que se agradecieron. Lo malo fue que comenzó a llover y la organización del evento no contaba con escenario techado. Así que Galarreta por más que aguanto bajo las primeras gotas con su Mac, que seguro procesaba el acto en MaxSP, tuvo que suspender pues todo el equipo se encontraba a la interperie. Por esto aguantamos cerca de unos 45 minutos o la hora para que se reanudara el evento pero no la presentación del peruáno, misma que continuaría al día siguiente. Lo poco que escuché me gustó mucho.

La Orquesta Silenciosa
A estos señores le va bien el nombre, son como siete integrantes dándole duro cada uno a su propia voluntad a la experimentacion, procesamiento y manipulación de los sonidos que con sus instrumentos obtienen. Y me gustan. También gustaron los visuales. Texturas, ambientes, espacializaciones sonoras fué lo que pude percibir de este combo nacional del cual uno se puede sentir orgulloso. Venga, ojalá el mundillo cool de la artisteada no se los coma. Que la vena chopera perdure, la buena.

Oren Ambarchi
A este chaval no lo conocía pero lo había escuchado. ¿Cómo se da eso? Pues que en esos largos ratos de espera me fuí a asomar como muchos al puesto del Nicho donde la exquisites musical cobra un precio muy alto a los adictos todavía al fetiche material sonoro. Allí pude ver la portada de un disco que había comprado ya hace meses en las ofertas del Mix Up y que había escuchado con poca atención en casa: era un disco de Oren Ambarchi!!!

Cuando Oren comenzó la logia chopera nos encontrabamos muy cerca del escenario con el puñado de gente que asistió ese día y que bien, todo ese sonido nos llegaba mas directamente. Durante toda su presentación el sonido se podía sentir!!!

Comenzó gradualmente sobreponiendo pequeñas modulaciones sonoras hasta ir creando capas que posteriormente dieron cuerpo a una estructura en momentos de estridencia sonora, en momentos de continuidad de superficies, sobreposiciones, traslapes, quebrantamientos y manipulaciones sonoras que dibujaban en mi mente sensaciones dimensiones no conocidas, espacios amorfos y no contenidos, uff, pues toda una gama de ideas y conceptos no fáciles de concebir y explicar.

Y eso, todo eso llegaba desde la cuatro bocinas a nuestros cuerpos. Fue sensacional, eso sí por unos segundos no tanto, pues a veces tantos universos desconcidos dan esa sensación de desconcierto, pero como siempre esta el ancla bien puesta se pudo disfrutar sin contratiempos. Ademas Oren sabía bien como dirigir el barco y justo en el momento más álgido de la tormenta viro a aguas mas calmas y nos puso de regreso a la orilla. Me encanto!!!

Y bueno viernes y sábado da para otra nota individual, con todo y llegada punk de la primavera.

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