Leer definitivamente va como unos de los placeres de los cuales me he podido hacer a mi camino por este tiempo y este espacio. Esta aficion definitivamente me proporciona una parte de mis dosis de plenitud cotidianas mas significativas junto con la musica y la convivencia.
En este camino de deleite he tenido la oportunidad de leer las historias de diversos autores en momentos y situaciones personales que bien se asimilan a la historia que leo o bien identifico muchas lineas de pensamiento mias reflejadas en sus lineas. Como platicar con un amigo y descubrir que de momento compartes inquietudes. Y bueno con Milenio Negro de J. G. Ballard me a sucedido algo similiar, nuevamente.
La unica referencia que tenia de su obra era Crash que hace mucho tiempo vi en su version pasada a cine. Y bueno de Crash no me lleve mucho, quizas las obscesiones de sus personajes con el sexo y la violencia no me son tan afines, quizas por la combinacion. Pero con Milenio Negro me ocurrio otra cosa. En un momento que yo identifico como de crisis generalizada (social, economica, politica y hasta personal en algunos aspectos) leer la historia de una revuelta social encabezada por la clase media integrada por profesionistas exitosos capaces de caer en cuenta que su exito es su propia forma de permanecer atados a una vida de exigencias economicas y consumo me ha dejado reflexionando.
Hoy dia ser profesionista no te garantiza un futuro pleno y feliz, quiza exitoso y con alcances materiales pero no pleno. Los desplazameintos y trayectos hacia la escuela, el trabajo o el festejo cada vez toman mas tiempo de nuestras vidas. Las formas de convivencia social se basan cada vez mas en alguna forma de consumo. La felicidad se cimienta cada vez mas en la filosofia de la posesion y las experiencias efimeras.
Pues bueno cabe que en un momento de ligera incomodidad nos pongamos a buscar la razon de esa necesidad de satisfacer con el consumo, de esa absurda necesidad de actualidad. Y eso sucede con los protagonistas de esta novela de Ballard: gente educata pensando y cuestionando el mecanismo del cual son engranes que no cesan de girar y girar, de desgastarse.
La clase media se ha convertido en el nuevo motor de la sociedad de la informacion. Un nuevo proletariado culto con mas necesidades creadas que cualquier clase social jamas creada. Con un nivel aspiracional infinito pues nunca o en nuy contados casos alcanzara la plenitud economica. Un ejercito que se encontraba a la sombra, con productos e impuestos creados justo a su medida.
Llenando a atraves de la redes sociales enormes bases de datos que serviran para crearles nuevas necesidades y productos cuando la novedad de los anteriores se haya acabado. Lo inmediato en sus vidas, el cambio constante, lo nuevo.
http://axxon.com.ar/not/145/c-1450162.htm
http://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op00818.htm
martes, 2 de junio de 2009
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1 comentario:
Interesante su punto de vista en base a la lectura de Ballard ,sobre todo por que es el drama que se vive en las ciudades, sin embargo tambien es interesante voltear los ojos mas alla del asfalto.
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