Déjame que descanse un rato al sol,
déjame vivir con alegría,
si he pescado bastante para hoy,
mañana será otro día,
no faltará un caracol.
Yo no cambio tu ananás por mi limón,
yo no cambio tu salmón por mi salmonete,
mete la "Rolley-Flex" en un cajón,
agarra la puerta y vete,
no te quiero en mi rincón.
Y un higo chumbo y una aceituna,
tu nuevo mundo yo descubrí con Colón.
Y una aceituna y un higo chumbo,
vete a tu luna y déjame en mi rincón.
Oscurita es mi pigmentación,
y mi cuerpo es enjuto y resistente,
rubias gentes me tienen compasión
porque me falta algún diente
y entre dientes me río yo.
Con un dátil por alimentación,
con un dátil yo inventé la democracia,
con un dátil yo te gano el maratón,
no me hace ninguna gracia
que me tengas compasión.
Y un higo chumbo y una aceituna,
tu nuevo mundo yo descubrí con Colón.
Y una aceituna y un higo chumbo,
vete a tu luna y déjame en mi rincón.
Sol y alegría, namas.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Fobia - Una Vida Sencilla
Quiero una vida sencilla,
Sin la rutina, sin nada q pagar,
No atender ni una cita,
Y eliminar responsabilidad
Vivir, en paz, sin molestar a los demás.
Quiero una vida sencilla,
Largarme al campo, y huir de este lugar,
Cultivar mis semillas,
Ser dueño de mi tierra y de mi hogar,
Sin gas, ni luz, ni jazz, ni dance, ni pop, ni blues.
Un ser humano en el suelo,
Tratamos tantas veces de escapar,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad.
Quiero una vida sencilla,
Rompiendo reglas nos podremos reinventar,
Entre flores y hormigas,
Proclamaremos nuestro reino en un lugar,
Sin gas, ni luz, ni jazz, ni dance, ni pop, ni blues.
Un ser humano en el suelo,
Hablamos tantas veces de escapar,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad.
Un ser humano en el suelo,
Prometimos que seria verdad,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero yo podría desear.
Una vida sencilla y tú,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad,
Una vida sencilla y tú
Hace ya días atrás que lo había percibido pero he descubierto que Fobia hizo un buen último disco.
Sin la rutina, sin nada q pagar,
No atender ni una cita,
Y eliminar responsabilidad
Vivir, en paz, sin molestar a los demás.
Quiero una vida sencilla,
Largarme al campo, y huir de este lugar,
Cultivar mis semillas,
Ser dueño de mi tierra y de mi hogar,
Sin gas, ni luz, ni jazz, ni dance, ni pop, ni blues.
Un ser humano en el suelo,
Tratamos tantas veces de escapar,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad.
Quiero una vida sencilla,
Rompiendo reglas nos podremos reinventar,
Entre flores y hormigas,
Proclamaremos nuestro reino en un lugar,
Sin gas, ni luz, ni jazz, ni dance, ni pop, ni blues.
Un ser humano en el suelo,
Hablamos tantas veces de escapar,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad.
Un ser humano en el suelo,
Prometimos que seria verdad,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero yo podría desear.
Una vida sencilla y tú,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad,
Una vida sencilla y tú,
Es todo lo que quiero en realidad,
Una vida sencilla y tú
Hace ya días atrás que lo había percibido pero he descubierto que Fobia hizo un buen último disco.
Lluvia Primaveral
Hay agua bajo mis pies. Es primavera y una ligera lluvia moja mi cabello, lo humedece apenas. No soy de las personas que gustan de los días con lluvia del todo. Aunque si disfruto caminar bajo ella y sentir como moja ligeramente la ropa, las mejillas y mi nariz. Tengo que salir y monto la bicicleta para hacer mi trayecto. En ocasiones me siento orgulloso de rodar por esta ciudad en un vehículo que me traslada sin contaminar, sin gastar y que a la vez es movido por mi esfuerzo físico. Cuando lo pienso en otros momentos me siento ligeramente bobo y estúpido, pero al final algo orgulloso. Y bueno pensar también en que estoy disfrutando de un placer que no tuve en mi infancia me satisface: no tuve bicicleta, como muchos, aunque siempre la desee, como muchos. Así que me siento estúpidamente orgulloso y además feliz.
He tenido la fortuna y la pericia de no lograrme un accidente severo. Solo en una ocasión he caído aparatosamente y fue una noche de lluvia cuando regresaba a casa ya pasada la media noche y con unos tragos encima. Pero en realidad fue a causa de una combinación de tierra en el asfalto y un mal calculo de impulso.
Salgo camino al centro tomando la ruta personal que me he trazado pese a que existe una ciclopista que me acerca bastante. Mi ruta incluye un buen tramo de reforma un tanto para deleitarme y un tanto para hacer gala de mi transporte sustentable y ecológico. Me gusta al llegar a la calle de Hidalgo virar y comenzar a divisar la Torre Latinoamericana y del otro lado El Palacio de Bellas Artes. Es más me gusta pasar por la explanada frente de dicho palacio entre las personas que descansan o esperan o contemplan. Yo he sido uno de ellos.
De tal manera que en esta ocasión no me iba a perder de pasar frente a este hermoso monumento bajo la lluvia para fotografiar con mi mente esa imagen vivencial y archivarla en mi recuerdo. Así que entro por un costado de una jardinera y doy vuelta al volante para pasar justo por enfrente de la fachada sin advertir que a pesar de llevar llantas para montaña, mis ruedas patinan un tanto y al torcer ligeramente el volante mi vehículo se balancea y pierdo verticalidad para sentir como las llantas se patinan y mi cuerpo gana inclinación junto con la estructura de la bicicleta. Bajo inmediatamente los pies para intentar detener el impulso e impedir la caída completa pero a pesar de no llevar velocidad el peso del cuadro me gana y no puedo mas que sentir como me jala a pesar del intento de detenerme. Fue muy ligero y sutil, muy suave el contacto primero de mi pantorrilla luego del muslo, la cadera y finalmente la alineación de mi brazo y mi hombro con el piso de mármol mojado de suelo de dicha explanada.
Al igual que la vez pasada la fortuna de llevar tan integrado el cuerpo al cuerpo del aparato logro que tuviera cierto control sobre su caída y también permitirme evitar que me lastimara con el pedal o con el volante u otra parte de la bicicleta.
Al sentir como mi cuerpo yace sobre el piso húmedo me percibo completo, sin ningún malestar, quizás un poco aturdido. Me doy cuenta que me encuentro bien. Siento que hay agua bajo mi cuerpo.
He tenido la fortuna y la pericia de no lograrme un accidente severo. Solo en una ocasión he caído aparatosamente y fue una noche de lluvia cuando regresaba a casa ya pasada la media noche y con unos tragos encima. Pero en realidad fue a causa de una combinación de tierra en el asfalto y un mal calculo de impulso.
Salgo camino al centro tomando la ruta personal que me he trazado pese a que existe una ciclopista que me acerca bastante. Mi ruta incluye un buen tramo de reforma un tanto para deleitarme y un tanto para hacer gala de mi transporte sustentable y ecológico. Me gusta al llegar a la calle de Hidalgo virar y comenzar a divisar la Torre Latinoamericana y del otro lado El Palacio de Bellas Artes. Es más me gusta pasar por la explanada frente de dicho palacio entre las personas que descansan o esperan o contemplan. Yo he sido uno de ellos.
De tal manera que en esta ocasión no me iba a perder de pasar frente a este hermoso monumento bajo la lluvia para fotografiar con mi mente esa imagen vivencial y archivarla en mi recuerdo. Así que entro por un costado de una jardinera y doy vuelta al volante para pasar justo por enfrente de la fachada sin advertir que a pesar de llevar llantas para montaña, mis ruedas patinan un tanto y al torcer ligeramente el volante mi vehículo se balancea y pierdo verticalidad para sentir como las llantas se patinan y mi cuerpo gana inclinación junto con la estructura de la bicicleta. Bajo inmediatamente los pies para intentar detener el impulso e impedir la caída completa pero a pesar de no llevar velocidad el peso del cuadro me gana y no puedo mas que sentir como me jala a pesar del intento de detenerme. Fue muy ligero y sutil, muy suave el contacto primero de mi pantorrilla luego del muslo, la cadera y finalmente la alineación de mi brazo y mi hombro con el piso de mármol mojado de suelo de dicha explanada.
Al igual que la vez pasada la fortuna de llevar tan integrado el cuerpo al cuerpo del aparato logro que tuviera cierto control sobre su caída y también permitirme evitar que me lastimara con el pedal o con el volante u otra parte de la bicicleta.
Al sentir como mi cuerpo yace sobre el piso húmedo me percibo completo, sin ningún malestar, quizás un poco aturdido. Me doy cuenta que me encuentro bien. Siento que hay agua bajo mi cuerpo.
martes, 12 de mayo de 2009
Muerte Virtual, influenza viral
Hace algunos meses, por ahí de marzo, un mes muy ajetreado para mi bolsillo y mi actividad de deleite musical, perdí mi maleta donde frecuentemente cargaba mi reproductor de musica digital, mi cámara tambien digital y mis lentes para el sol. Con ello vino una especie de paro en mi cotidiana descarga de archivos de la red.
Luego mi máquina, que hace ya varios meses atrás había sufrido una caída averiandose el cable que la alimenta de energía, hace un par de semanas decidió que no funcionaría más haciendo un esfuerzo por mantenerse encendida con un falso que hacia dicho cable. Esto me mantuvo alejado del mundo virtual y la vida que me he creado a traves la pantalla y dentro de la una virtual socialización que me mantiene en comunicación con algunas personas que estimo.
Esto en combinación con un paro de actividades laborales debido a un par de días feriados y a una enfermedad que azotó esta varipinta ciudad que habitamos unos tantos, me permitió retomar algunas actividades mundanas, como leer, arreglar algunas cosas en mi casa y escuchar algunos de mis discos.
Esta inactividad improductiva en ambas esferas, la real y la virtual me permitió acercarme a un mundo que hace mucho no disfrutaba y ese mundo era el mío. La contemplación de la vida es algo que no se da facilmente en estos días y que en ocasiones preferimos no tener acceso a ella y quizás por eso me vuelco en crear una vida real hasta donde la realidad misma y la sociedad me lo permiten, y tambien cultivo una vida virtual que me absorbe muchas horas frente a una enorme cantidad de informacion de cuestionable necesidad.
En esos días de paro, tuve la oportunidad de visitar a uno de mis queridos amigos y comentar acerca de lo que sucedía en nuestro país en relación a lo de la enfermedad que parecía transmitirse más rápido por los medios de comunicación que por el contagio persona a persona. Al final nos preocupó lo que sucede en nuestro país sea verdad o sea mentira, sea responsabilidad u oportunismo. Con todo esto creo que caigo nuevamente en la idea de que vivimos una época que carece mecanismos serios de formación e información.
He venido amasando una idea no muy clara, pues me falta madurarla con muchas mas ideas, de que nos encontramos en un momento ideologicamente vacio, hueco, sin ningun tipo de dirección. Lo que nos dirige es una urgente y constante necesidad de distracción y placer, una incesante necesidad de estar enterados de todo aquello que flota por el aire, que se desvanecera pronto para dejar lugar a nuevos cumulos de información. También una especie de vanidad colectiva una necesidad de reconocimiento a costa de nuestra apariencia, nuestros logros sociales, nuestro consumo cultural y nuestros hábitos de convivencia.
El ocio que tuve oportunidad de moldear estos días de paro me dió tiempo para ponerme a pensar sobre cuestiones relacionadas con mis gustos, mis deseos permanentes y mis sueños constantes, de reconocerlos.
También pude conocer otras ideas propuestas, en caso especifico por J.G. Ballard, vertidas en algunos de sus relatos. Estas giran alrededor precisamente del comportamiento de los individuos en sociedades como las nuestras donde existen mecanismos de desarrollo sobre todo economico, social y tecnológico que desaparecen para dar paso a nuevas formas de desarrollo de vida colectiva basada en algunas ocasiones en ideas mas cercanas al propio individuo inserto en su contexto natural más que a la logica del desarrollo de un mundo artificial.
Hay mucho en esta realidad que es tan inquietante que quizas es preferible vaciarse en ese efimero mar de información inagotable que nos inunda por cualquiera de las pantallas que utilizamos para comunicarnos. Pero en ocasiones ese paro, esa pausa en el continuo dia con dia nos da la oportunidad de ver y reconocer nuestras ideas, deseos y sueños para extenderlos y reconocerlos en las ideas, deseos y sueños de otros y así comunicarnos y establecer un contacto en la esfera de la realidad para modificarla a nuestra necesidad.
Estemos en contacto, platiquemos y disfrutemos, también por que no luchemos que lo bueno cuesta un tanto de esfuerzo. Y sobre todo no perdamos contacto con nostros mismos.
Luego mi máquina, que hace ya varios meses atrás había sufrido una caída averiandose el cable que la alimenta de energía, hace un par de semanas decidió que no funcionaría más haciendo un esfuerzo por mantenerse encendida con un falso que hacia dicho cable. Esto me mantuvo alejado del mundo virtual y la vida que me he creado a traves la pantalla y dentro de la una virtual socialización que me mantiene en comunicación con algunas personas que estimo.
Esto en combinación con un paro de actividades laborales debido a un par de días feriados y a una enfermedad que azotó esta varipinta ciudad que habitamos unos tantos, me permitió retomar algunas actividades mundanas, como leer, arreglar algunas cosas en mi casa y escuchar algunos de mis discos.
Esta inactividad improductiva en ambas esferas, la real y la virtual me permitió acercarme a un mundo que hace mucho no disfrutaba y ese mundo era el mío. La contemplación de la vida es algo que no se da facilmente en estos días y que en ocasiones preferimos no tener acceso a ella y quizás por eso me vuelco en crear una vida real hasta donde la realidad misma y la sociedad me lo permiten, y tambien cultivo una vida virtual que me absorbe muchas horas frente a una enorme cantidad de informacion de cuestionable necesidad.
En esos días de paro, tuve la oportunidad de visitar a uno de mis queridos amigos y comentar acerca de lo que sucedía en nuestro país en relación a lo de la enfermedad que parecía transmitirse más rápido por los medios de comunicación que por el contagio persona a persona. Al final nos preocupó lo que sucede en nuestro país sea verdad o sea mentira, sea responsabilidad u oportunismo. Con todo esto creo que caigo nuevamente en la idea de que vivimos una época que carece mecanismos serios de formación e información.
He venido amasando una idea no muy clara, pues me falta madurarla con muchas mas ideas, de que nos encontramos en un momento ideologicamente vacio, hueco, sin ningun tipo de dirección. Lo que nos dirige es una urgente y constante necesidad de distracción y placer, una incesante necesidad de estar enterados de todo aquello que flota por el aire, que se desvanecera pronto para dejar lugar a nuevos cumulos de información. También una especie de vanidad colectiva una necesidad de reconocimiento a costa de nuestra apariencia, nuestros logros sociales, nuestro consumo cultural y nuestros hábitos de convivencia.
El ocio que tuve oportunidad de moldear estos días de paro me dió tiempo para ponerme a pensar sobre cuestiones relacionadas con mis gustos, mis deseos permanentes y mis sueños constantes, de reconocerlos.
También pude conocer otras ideas propuestas, en caso especifico por J.G. Ballard, vertidas en algunos de sus relatos. Estas giran alrededor precisamente del comportamiento de los individuos en sociedades como las nuestras donde existen mecanismos de desarrollo sobre todo economico, social y tecnológico que desaparecen para dar paso a nuevas formas de desarrollo de vida colectiva basada en algunas ocasiones en ideas mas cercanas al propio individuo inserto en su contexto natural más que a la logica del desarrollo de un mundo artificial.
Hay mucho en esta realidad que es tan inquietante que quizas es preferible vaciarse en ese efimero mar de información inagotable que nos inunda por cualquiera de las pantallas que utilizamos para comunicarnos. Pero en ocasiones ese paro, esa pausa en el continuo dia con dia nos da la oportunidad de ver y reconocer nuestras ideas, deseos y sueños para extenderlos y reconocerlos en las ideas, deseos y sueños de otros y así comunicarnos y establecer un contacto en la esfera de la realidad para modificarla a nuestra necesidad.
Estemos en contacto, platiquemos y disfrutemos, también por que no luchemos que lo bueno cuesta un tanto de esfuerzo. Y sobre todo no perdamos contacto con nostros mismos.
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