Hay que vaciar agua en una jarra, cargando el garrafon desde el piso y cuidando de que no se derrame, no llenar la jarra del todo. No te fijes en las medidas. Solo considera lo buena que quedará, eso dara la medida exacta.
Elije algunos limones. La cantidad dependerá del color, olor y tamaño, también de su cuerpo, dependiendo de su suavidad o dureza.
Localiza el azucar y vierte un tanto, no uses cucharas. Vacíala directamente del recipiente o de la bolsa. Observa como corren en rios cristalinos dulces granos formando un hilo que se derrama en el agua. La cantidad que tu consideres será la adecuada, piensa en cuanta agua vertiste para decidir cuando parar con el flujo endulzante. No revulevas el azucar y el agua antes de agregar el jugo de los limones.
Para los limones utiliza tu cuchillo preferido, ese que corta bien, que no es ni muy pequeño ni muy grande. Si esta sucio vale la pena lavarlo.
Corta los limones, no todos. Deja un par sin cortar, por si acaso. Para cortar puedes usar un tapa vieja y rasgada de algun toper o recipiente de plastico, o una tabla para cortar de madera.
Una vez cortados los limones toma el primero y exprimelo. Utiliza la hoja de metal del cuchillo para hacerlo. Por suspuesto usa el lado sin filo, para evitar accidentes. Al acabar con la primera mitad del primer limon, colocala hacia arriba pues en ella se pueden poner las semillas de los siguientes sacandolas con el mismo cuchillo antes de exprimir.
Coloca cada limon partido en la tapa de plastico. Exprimidos todos, tomalos y llevalos a la bolsa de basura donde tiras los desechos organicos.
Agua, azucar y jugo de limon: revuelve, si tienes un palo chino, de esos de la comida usalo para revolver, si no algun utensilio de madera.
Revuelve varias veces cambiando a intervalos de sentido y mira el centro del remolino que se hace dentro de la jarra. Despues de unos segundos toma la jarra y acercala a tu boca. Mira como el agua se mueve, pega tus labios a la boca d ela jarrae inclinala hasta que puedas tomar un sorbo.
Algo pasa, sí, faltan hielos.Sacalos del refrigerador y agrega los suficientes, no pocos, no muchos, solo algunos para que el agua este fresca. Revueleve nuevamente hasta que los hielos pierdan tamaño. Nuevamente acerca tus labios a la jarra, humedecelos y toma otro sorbo.
Seguro ya esta. Toma un vaso y sirvelo sin llenar. Camina a tu cuarto, abre la ventana, mira hacia afuera y despide la tarde. Disfruta.
Elije algunos limones. La cantidad dependerá del color, olor y tamaño, también de su cuerpo, dependiendo de su suavidad o dureza.
Localiza el azucar y vierte un tanto, no uses cucharas. Vacíala directamente del recipiente o de la bolsa. Observa como corren en rios cristalinos dulces granos formando un hilo que se derrama en el agua. La cantidad que tu consideres será la adecuada, piensa en cuanta agua vertiste para decidir cuando parar con el flujo endulzante. No revulevas el azucar y el agua antes de agregar el jugo de los limones.
Para los limones utiliza tu cuchillo preferido, ese que corta bien, que no es ni muy pequeño ni muy grande. Si esta sucio vale la pena lavarlo.
Corta los limones, no todos. Deja un par sin cortar, por si acaso. Para cortar puedes usar un tapa vieja y rasgada de algun toper o recipiente de plastico, o una tabla para cortar de madera.
Una vez cortados los limones toma el primero y exprimelo. Utiliza la hoja de metal del cuchillo para hacerlo. Por suspuesto usa el lado sin filo, para evitar accidentes. Al acabar con la primera mitad del primer limon, colocala hacia arriba pues en ella se pueden poner las semillas de los siguientes sacandolas con el mismo cuchillo antes de exprimir.
Coloca cada limon partido en la tapa de plastico. Exprimidos todos, tomalos y llevalos a la bolsa de basura donde tiras los desechos organicos.
Agua, azucar y jugo de limon: revuelve, si tienes un palo chino, de esos de la comida usalo para revolver, si no algun utensilio de madera.
Revuelve varias veces cambiando a intervalos de sentido y mira el centro del remolino que se hace dentro de la jarra. Despues de unos segundos toma la jarra y acercala a tu boca. Mira como el agua se mueve, pega tus labios a la boca d ela jarrae inclinala hasta que puedas tomar un sorbo.
Algo pasa, sí, faltan hielos.Sacalos del refrigerador y agrega los suficientes, no pocos, no muchos, solo algunos para que el agua este fresca. Revueleve nuevamente hasta que los hielos pierdan tamaño. Nuevamente acerca tus labios a la jarra, humedecelos y toma otro sorbo.
Seguro ya esta. Toma un vaso y sirvelo sin llenar. Camina a tu cuarto, abre la ventana, mira hacia afuera y despide la tarde. Disfruta.

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